Ahora que los locales de Tapeo proliferan en todas las ciudades parece fácil pensar que siempre fue igualmente reconocido este arte. Nada más lejos de la realidad. No hace mucho algunos de los autores representados en este estudio, máximos exponentes de la llamada CORRIENTE TAPISTA, se veían obligados a elaborar monótonos menús para lograr subsistir.